domingo, 11 de noviembre de 2007

apología de la luz

canta la noche ciega
por los focos de esta ciudad
-erógena-
de un color urgente y perpetrado;
gimiendo gajos de policromía
por orillas emancipadas de fatua luz.

Balsas a la deriva,
régulo de acentos extranjeros,
mezcla de étnicos episodios
con pieles de autobuses halando impunidad.

Brilla paso a paso el espectador casual:
la costra del perfil fumando un cigarrillo,
-la gélida queja del travestí-
y el ente de solapa importada
con diamantes en el núcleo de su honor.

Una esquina de cristal
retiene un colirio de neón
descociendo colores extraviados
estallando en lingotes de sangre mundana,
candor de cabellos largos
marchitándose por el parque ya sin fe
-Sobre el mote de la acera este-
donde esquiva la conciencia
una dama gris se refleja una silueta cetrína y altiva,
con la mirada encajada en el vacío interno -fecal-
y en el lúpulo del aroma de esta calle azul.

Lleva la vida colgada de una bolsa Pierre Cardin
como una lánguida moneda de a centavo
tirada por el extremo de un candíl.
-cincelando con sus tacones la herida de este blues-

No hay paz en esta deliciosa metrópoli
solo sueños metálicos embaucan al que emigra
donde se derrite la tiniebla en resurección;
cada vez que se prende la noche
bajo el manto de una luz barata
y gratis a mi modo...
"Canta la noche ciega
por los focos de esta ciudad erógena.
-de un color urgente y perpetrado-"


Mid-town Manhatan, New York.

1 comentario:

Ángel Isidro dijo...

Hola José, me guío por la Apología de la luz, por ser solidario porque
es el único que no tiene, todos con
decenas de comentarios, tu Blog, precioso, ¡que maravilla!
eres un poeta impresionante. Yo voy
confeccionando mi blog, pasito a
pasito, te invito a que pases por
a qui, así nos seguirnos mutuamente
y apreder de un gran poeta. gracia,
UN CRDIAL SALUDO.
Gracias, Un cordial saludo