sábado, 15 de diciembre de 2007

mi adiós no es renuncia


Antes que mi adiós
se haga una ilegible esquela.
Quiero decirte algo:

No he renunciado a vivir
ni finjo desaparecer.
Solamente trasciendo a otro nivel
anónimo e imperceptible a tus ojos.

Solo busca mi hiel
ese amparo que la tierra ofrece.
-aceptando todas mis flaquezas-

Donde mis labios se harán
partículas de arena
y mis besos designios alternos o simplemente ajenos.

Mi adiós no es renuncia:
solamente decreta
el sobreseimiento de mi caso.
-darle descanzo a mis sesos
y un viraje promiscuo a mis huesos-

Devolverle a la historia una biografía envuelta
en discretos harapos
jaspeados de parafina y una sonrisa de tiza.

Es empedrar mi túmulo de césped:
con un tejido transparente
inocuo a tus redenciones.

Más...
no se desvanecerá realmente;
solo se mudará mi trazo de limbo
y mi voz enmendará con mis reclamos
a la inusitada transferencia

"subsanando mis desquicios y mis sobras
con el mullir de los gusanos"
- Nutriéndose voraces de mi empedernida gloria -


Portsmouth, New Hampshire.

Jose Joel RiosCopyright ©

2004-2007

2 comentarios:

Ana R dijo...

Un poema donde la semántica es imagen y metáfora maravillosa.
Gracias por visitarme y traerme de mano de las palabras a este tu espacio.Todo un descubrimiento.

A tu pregunta sobre la música en mi espacio, te diré que se titula Ilusion y el intérprete es Johannes Linstead.

Un saludo y espero que nos sigamos leyendo.

Kaklei Designs dijo...

Bueno, gracias a Feli llegue hasta aquí, y que puedo decirte?
Hermosos versos,profundos sin pecar de ostentosos, me encantaron, hermosos todo,mil besos, Karen....